Ahora estás en la InterZona, un lugar que no es un lugar, un espacio que no delimita sus fronteras, un río químico que discurre por entre tu máquina blanda. Nada es lo que parece y todo parece confuso. Las infecciones están a la orden del día, y el lenguaje (el virus más peligroso) acecha a través de cada uno de nuestros pensamientos, de cada palabra dicha, de cada frase enunciada.

Bill, con la inestimable ayuda del doctor Benway, está realizando toda una serie de experimentos e investigaciones sobre la aplicación de la escritura asémica como antídoto contra el virus lingüístico. Este tipo de escritura, que tiene una extensa tradición, cuestiona el predominio del lenguaje e intenta abolirlo para instaurar otros parámetros, para lograr una existencia alejada del verbo. Aquí te ofrecemos algunos de sus apuntes y notas.

#1. «Nuestra máquina blanda es el espacio perfecto para el desarrollo viral de este lenguaje que nos contiene y estructura, que nos determina y condiciona. Como experto manipulador de sistemas simbólicos, pretendo primero implantar el silencio para, en una etapa posterior, desarrollar la posibilidad de una existencia poslingüística, de una vida sin lenguaje».

#2. “Lubrica, primero, todos los actos de la barbarie hasta conseguir una definitiva y total abolición de las definiciones, de todos los significados. Tu siguiente objetivo será invadir los parámetros racionales con un virus letal, desinfectar sus restos e inyectártelos en pequeñas dosis”.

#3. “Toda esta revisión de los significados articula y determina una próxima transformación social: abandona el lenguaje y construye nuevos signos”.