Un espacio de Rita Cooper que coordinan Pepa Busqué y Ferran Destemple

Categoría: Asemia Página 2 de 3

Apuntes asémicos del Doctor Benway.

Ahora estás en la InterZona, un lugar que no es un lugar, un espacio que no delimita sus fronteras, un río químico que discurre por entre tu máquina blanda. Nada es lo que parece y todo parece confuso. Las infecciones están a la orden del día, y el lenguaje (el virus más peligroso) acecha a través de cada uno de nuestros pensamientos, de cada palabra dicha, de cada frase enunciada.

Bill, con la inestimable ayuda del doctor Benway, está realizando toda una serie de experimentos e investigaciones sobre la aplicación de la escritura asémica como antídoto contra el virus lingüístico. Este tipo de escritura, que tiene una extensa tradición, cuestiona el predominio del lenguaje e intenta abolirlo para instaurar otros parámetros, para lograr una existencia alejada del verbo. Aquí te ofrecemos algunos de sus apuntes y notas.

#1. «Nuestra máquina blanda es el espacio perfecto para el desarrollo viral de este lenguaje que nos contiene y estructura, que nos determina y condiciona. Como experto manipulador de sistemas simbólicos, pretendo primero implantar el silencio para, en una etapa posterior, desarrollar la posibilidad de una existencia poslingüística, de una vida sin lenguaje».

#2. “Lubrica, primero, todos los actos de la barbarie hasta conseguir una definitiva y total abolición de las definiciones, de todos los significados. Tu siguiente objetivo será invadir los parámetros racionales con un virus letal, desinfectar sus restos e inyectártelos en pequeñas dosis”.

#3. “Toda esta revisión de los significados articula y determina una próxima transformación social: abandona el lenguaje y construye nuevos signos”.

Escrituras sobre el paraíso.

CUT UP DESDE LA INTERZONA:

Escucha, observa, huele, siente a través de tu máquina blanda cómo el lenguaje ocupa todo el territorio y cómo, inevitablemente, te pones enfermo. Todo tiene un sistema nervioso, una sintaxis. Todo tiene una estructura y una piel. Aniquila entonces esa piel, arráncatela a tiras para ver el lenguaje deslizándose por tu interior.

Es muy probable que el verdadero origen de lo que denominamos hombre moderno sea la palabra, y que el verbo se hiciera carne y habitara entre nosotros como un ser invisible y cauto. Solo en la Interzona es posible entrenarse para verlo claramente, para vislumbrarlo. Solo en este territorio intersticial, donde el relato se diluye en una infinidad de fuentes, donde se desmiembran sus referencias y se desplaza el tiempo, los anticueros de la vacuna asémica actúan sobre el lenguje normalizando el metabolismo humano y regulando el riego sanguíneo. De pronto estas unidades de palabra e imagen pueden ser activadas biológicamente para pensar en bloques asociativos en lugar de palabras y alejarse de la forma lineal de concebir el tiempo.

Ahora, y gracias al Doctor Benway, ya sabemos que las palabras son un artefacto obsoleto y caduco, que no se refieren a nada en concreto, que son signos vacíos, sin contenido, pura forma alienígena dispuesta a alimentarse de significados para tomar de nuevo el control de nuestro cuerpo.

Ahora, y gracias al Doctor Benway, poseemos esta nueva vacuna asémica que, desde la Interzona, puede convertirnos en unos seres más allá del lenguaje, en unas entidades poslinguísticas.

Elucubraciones geométricas de la escritura asémica del Bill.

Las escrituras del tío Bill tienen una íntima relación interna y una estrecha y todavía emergente relación entre sus signos. Benway intenta en sus investigaciones establecer las relaciones geométricas que estos signos poseen intrínsecamente. En el fondo lo que pretende es conseguir descifrar lo más íntimo de la naturaleza de esta escritura.

Vacuna contra el virus del lenguaje.

Sobre las escrituras asémicas como sistema inmunitario contra los microorganismos lingüísticos alienígenas.

Como ya bien nos informó el doctor Kurt Unruh Von Steinplatz, el lenguaje es un virus alienígena, un virus que vino del espacio exterior. También sabemos por sus informes que esa infección ha sido todo un éxito, que ahora puede replicarse sin pertubar el metabolismo humano y sin ser reconocido como un elemento externo. La población lo ha asimilado de tal manera que ya forma parte intrínseca de lo que comunmente denominamos civilización.

Retrato robot del doctor Benway realizado en 2014.

El tío Bill, junto con la inestimable ayuda del doctor Benway (experto manipulador de sistemas simbólicos y del control mental) han creado unos signos asémicos, fruto de la mezcla química de la morfina con el ácido hidroclórico. Estos signos actúan sobre el hipotálamo normalizando el metabolismo y regulando la acción del virus del lenguaje sobre nuestro organismo. La práctica simbólica de estos signos pretende destruir todos los sistemas verbales para implantar el silencio. El silencio es el estado en el que debemos sumirsos para poder descansar de nuestro perturbador monólogo interior continuo e incesante. El doctor Benway ha sido muy claro al respecto: “Dudo de que las problemáticas que nacen del conjunto de las palabras y de sus relaciones gramaticales pueda resolverse nunca partiendo de sus propios presupuestos”.

Colaboraciones. II

Segunda tanda de colaboraciones, donde se explicita como una escritura, como unos signos concretos mutan, para transformar su apariencia, para evolucionar. La escritura no es un acto fosilizado, una representación de grafías anquilosada, sino más bien una transformación continua e imparable de rastros y subjetividades.

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