Ahora estás en la InterZona, un lugar que no es un lugar, un espacio que no delimita sus fronteras, un río químico que discurre por entre tu máquina blanda. Nada es lo que parece y todo parece confuso. Las infecciones están a la orden del día, y el lenguaje (el virus más peligroso) acecha a través de cada uno de nuestros pensamientos, de cada palabra dicha, de cada frase enunciada.

Bill, con la inestimable ayuda del doctor Benway, está realizando toda una serie de experimentos e investigaciones sobre la aplicación de la escritura asémica como antídoto contra el virus lingüístico. Este tipo de escritura, que tiene una extensa tradición, cuestiona el predominio del lenguaje e intenta abolirlo para instaurar otros parámetros, para lograr una existencia alejada del verbo.

Si deseáis adentraros en este territorio pantanoso podéis hacerlo a través del apartado «Asemia» (donde se exponen las fusiones de escrituras asémicas y las colaboraciones de artistas recibidas hasta el momento), y también desde «Los papeles de Benway», donde se explican las características de esta escritura que han desarrollado juntos Bill y el doctor de marras.

Si os apetece adentraros en «La Zona» de la escritura moderna podéis consultar el texto publicado por la Revista Procedimentum en su 1er Catálogo sobre poesía experimental del años 2020.