Un espacio de Rita Cooper que coordinan Pepa Busqué y Ferran Destemple

Etiqueta: Poesía otra.

Ningún mapa es seguro.

“… porque ahora el tiempo es un activo corporativo, pertenece al sistema de libremercado.”

Vija Kinsky.

Eva Gallud nos advierte en su último libro de poemas que “ningún mapa es seguro”. Cierto, la confianza se ha desmoronado y, paradójicamente, aún habiendo clasificado, milimetrado y ordenado todas las posibilidades para la construcción de la realidad nos sentimos cada vez más alejados de una verdad consistente, de una realidad definible, de un espacio sólido, de cualquier tipo de certeza.

Ningún tiempo es seguro: El pasado se ha convertido en una serie de legajos y fotografías a las que les ponemos un pie de página para intentar que nos expliquen lo que creemos que sucedió. Ninguna imagen explica nada sino está acompañada de un contexto, y éste está a la merced de los historiadores que creen que están trabajando con una ciencia. Ya he insistido sobre el tema otras veces: sólo existe el presente, un presente continuo que nos condiciona totalmente y en el cual vivimos sumergidos. Todos queremos ser jóvenes para siempre y ya no nos preocupamos por el futuro. Ningún futuro es posible, todo acontece aquí y ahora. El futuro es simplemente el espejismo de los pobres, una esperanza vana, un caramelo envenenado para Maiakovski.

El tiempo, nuestro tiempo pertenece a las corporaciones: Deseamos ignorarlo y disfrutar del presente y gritamos: ¡Carpe Diem!. Sin embargo estamos invadidos por la melancolía porque sabemos que la implosión del tiempo nos ha dejado sin pasado y sin futuro y que estamos condenados a vivir en el presente para toda la eternidad y que, como los vampiros, al final lo único que desearemos será descansar en paz.


Ningún mapa es seguro, básicamente porque no sabemos a dónde vamos. Podemos coger una autopista y desplazarnos hacia el norte. Otra opción es desplazarnos en sentido contrario hasta algún lugar virgen, pero ¿para que? Todos los lugares son el mismo lugar, todas las personas son la misma persona, todos los paisajes son el mismo paisaje, todo el tiempo está comprado, todas las imágenes son la misma imagen, toda la geografía es la misma geografía. Quizá queramos hacer como Howard Hughes y vivir de hotel en hotel, cambiando regularmente de provincia, de estado, de país para que no se pueda probar  que hemos sido residentes legales en ningún territorio. Y el territorio es una falacia porque sabemos a ciencia cierta que ningún mapa es seguro.


Sexto texto para la revista digital «Especies de espacios».

“Llonovoy»: La parada de los monstruos.

Hay museos para todos los gustos. Los hay para los más intelectuales que ven en las obras de Marina Abramovich un gesto sublime (mientras los menos sólo vemos una pantomima infumable), para los militares y para los creyentes, para los más horteras que van en pleno mes de agosto al museo teatro de Dalí en Figueras para sumergirse en lo más profundo del surrealismo, Los hay también que se han especializado en el arte popular o en el diseño (aquí en Barcelona acabamos de inaugurar uno al que se le denomina “la grapadora”); en fin que hay museos de todo tipo: de la indumentaria, del juguete, del ferrocarril, del erotismo … seguro que en cada ciudad encontraremos uno curioso, exótico, excéntrico, ya que hay mucho turista suelto y todo objeto necesita un orden y un lugar.

Miquel Àngel Joan “Llonovoy” también tiene un museo “EL EXTRAÑO MUSEO LLONOVOY”. En este extraño museo exhibe sus trabajos con pequeños juguetes alterados, con pequeños juguetes rotos que ensambla para ofrecernos, de esta forma, su visión personal sobre el mundo. Miquel Àngel nos muestra su extrañeza ante el sinsentido que nos rodea y ante nuestro propio comportamiento que en muchas ocasiones se acerca a la estupidez. Sus creaciones son como pequeños monstruos de Frankestein, algunos de los cuales realizan pequeños actos absurdos o giran sobre sí mismos en busca, ciertamente, de un Godot de plástico; otros actúan en pequeñas escenas grabadas en vídeo mostrándonos que la acción y el movimiento, (lo que algunos llaman progreso) no siempre tienen un objetivo claro y definido.

Su museo, aunque lleno de monstruos, nos reconforta porque nos reconocemos en ellos y en su desconcierto. Es un canto a lo pequeño, a lo cercano, a lo individual frente a los grandes discursos (muchos de ellos vacíos) que imperan en las instituciones artísticas y que nos bombardean sobre lo que es o no artísticamente correcto. No he podido evitar acordarme de la película de Tod Browning, Freaks, la parada de los monstruos donde, en un circo ambulante a la manera de un sui generis “teatro de la crueldad”, conviven los seres que la sociedad ha rechazado por deformes. Tanto la película como el museo “Llonovoy” son un alegato a favor de la diferencia que nos acercan con ternura a un mundo que creemos lejano pero que podemos vislumbrar, a poco que nos esforcemos, a la vuelta de la esquina.

Miquel Àngel es también actor y escritor. Hace unas semanas acudí al Heliogàbal, en la ciudad Condal, a una de las presentaciones de su libro “Maceta: Diari d’un indígena” donde interpretó a un indígena mallorquín que nos recita en sus versos el comportamiento extravagante de unos colonizadores que son incapaces de ver en las Islas Baleares nada más allà de lo que su cuenta corriente contabiliza. La extrañeza de las diferentes actitudes humanas, los comportamientos bizarros, la patafísica de verano y el sentido del humor como núcleo de la supervivencia física y moral son parte esencial del bagaje que nos ofrece. “Llonovoy” practica una poesía de resistencia, una resistencia pasiva un tanto Bartlebytiana, que juega con el sentido del absurdo, con los sonidos y significados de las palabras que, como su museo, nos muestra lo extraños que, si nos lo proponemos, podemos llegar a ser los seres humanos.


Cuarto texto para la revista digital «Especies de espacios».

Marcel Pey: Versos en el filo de la navaja.

Marcel Pey inició su trabajo allá por los años 70 influido por el rock y la estética underground de origen anglosajón, de la que surgieron sus primeros libros de artista y también sus primeros super 8. En los libros de artista fusiona unas imágenes de tamiz oscuro, narcisista y violento con unos textos a medio camino entre el decadentismo y la distopía. Marcel ha sido de los primeros poetas en  mezclar medios modernos sin ningún tipo de complejo. Así sus últimos trabajos hibridan el video digital con el texto, creando una secuencia que se distancia de la narración para adentrarse en el fragmento:

Marcel Pey un poeta en perpetua mutación.

 

 

 

1.-Aunque se suele describir tu obra mediante tres elementos: los libros, las fotografías y las películas, creo que hay en ello un criterio metodológico demasiado obvio. ¿No crees que esta clasificación mediante tipos de soportes no hace otra cosa que esconder y dispersar el aliento poético que es lo que determina realmente tu obra?

Las clasificaciones las hacen los críticos y estudiosos. Como los críticos y los estudiosos trabajan demasiado a menudo sobre parcelas de saber independientes, es natural que los tres elementos que conforman mi obra se vean ubicados en compartimientos estancos. Así ha sucedido a lo largo de décadas. En todo caso, he repetido hasta la saciedad que lo que yo hago es poesía. Creo que el que se acerca a mi obra de una forma directa entiende esto perfectamente y prescinde de clasificaciones.

2.-Eres de la opinión de que en un mundo del arte donde todo está clasificado, tu obra no acaba de encajar: es fotografía pero describe un mundo lejano al arte del comisariado donde predomina el discurso, y no es poesía en el sentido tradicional del término ya que los textos y las imágenes van íntimamente ligadas unas a otras.

Si lo que quieres decir es que mi obra es poco neutra y versátil, de acuerdo, pero sólo hasta cierto punto. De lo que estoy seguro es que el tiempo me ha dado la razón, puesto que la gente joven trabaja los distintos soportes con absoluta naturalidad y las interrelaciones son en la actualidad habituales. Tampoco creo que se planteen estas cuestiones.

3.-¿Quizá, resulta que no estás del todo ni en un mundo ni en el otro y los dos te ven con recelo o incomprensión?

Que vean lo que quieran.

4.-¿Tu visión poética es vivencial, tiene que ver con tu vida ordinaria o por el contrario es un artificio conscientemente construido?

Si lo que preguntas es si mi poesía tiene que ver con la llamada poesía de la experiencia, tetengo que decir que en absoluto, aunque me gusta Jaime Gil de Biedma. Por otra parte, hacer arte sin artificio es imposible. La propia palabra lo demuestra.

5.-En unas declaraciones afirmas: “Mi poesía refleja un universo negativo que adopta una forma de psychothriller”¿Podríamos entender tus obras como trailers de un universo poético, pinceladas fragmentarias de una construcción distópica que existe sólo en tu cabeza donde ángeles y sádicos se mezclancon cámaras de videovigilancia?

Cuando hablo de psychothriller estoy pensando en obras como “Neuromancer” de William Gibson, por lo que la distopía es cierta. La imposibilidad de saber qué ocurre fuera de mi cabeza me aleja de otras consideraciones, aunque reconozco que los recuerdos del pasado remoto me siguen atormentando.

6.-¿Este universo negativo que describes lo es por esteticismo, o tiene que ver en ello tu visión de la sociedad que se refleja luego en tu visión poética?

El reflejo del momento presente parece ser inherente a cualquier obra. Tu mente cambia con los tiempos y el entorno altera la percepción de lo vivido. Me seduce la estética de algunas épocas pretéritas y comprobar su afianzamiento. Por ponerte un ejemplo, “Chelsea Girls” de Andy Warhol o “The Naked Lunch” de William Burroughs, en donde el “underground” se entendía de manera absolutamente distinta a la actual.

7.-¿La suma de tus libros,  fotografías, films, video-poemas nos darían una visión global de tu ideario estético?

Seguramente es la única manera de entender mi poética, aunque pienso que ahora mismo es una tarea imposible, atendiendo al tipo de formatos, la no distribución de muchas de mis obras y su presencia en colecciones privadas no accesibles al público. Pero no sé si es más importante la visión global que la fragmentaria. Así pues, a partir de lo que tenga, que cada uno llegue a sus propias conclusiones y confeccione su propio relato.

8.-¿Tus obras contienen una banda sonora implícita? ¿Cuáles serían esos grupos que están en el sonido oculto de tus poemas?

Depende de la época. La banda sonora implícita es muy extensa. Ahora mismo se me ocurren The Cream, David Bowie, The Velvet Underground, Bauhaus, Joy Division, Siouxsie, Tom Waits, Jarboe… y por supuesto, Brian Ferry. En fin, no acabaríamos nunca.

9.-¿Cuáles son tus influencias fotográficas, literarias y cinematográficas?

¿Qué te voy a decir? Te voy a seleccionar tres para no hacerme pesado. Soy admirador declarado de Helmut Newton, William Blake y Kenneth Anger.

10.-Me gustaría que nos contaras cómo comenzaste a hacer libros de artista. ¿A qué se debió esa inquietud? ¿Tuviste claro desde el principio que debías mezclar texto e imagen?

El libro de artista es un tipo de formato que se adaptaba muy bien a mi obra. Proporcionaba libertad, control del proceso y selección de público. Aunque en 1972 poca gente en el país se dedicaba a este tipo de trabajo, internacionalmente era de lo más normal. Para los conceptuales, texto e imagen podían juntarse sin ningún problema. Seguramente mi aportación fue la utilización de un texto poético, cosa que resultó más difícil de comprender.

11.- ¿Podemos decir que utilizas el libro (me refiero a las ediciones de artista) como si fueran bocetos, sugerencias y ambientes, una especie de guión abierto de esos filmes que realmente nunca has deseado filmar?

A ver si nos entendemos. El guión me es ajeno; mis ediciones de artista no son bocetos, sino obras concluidas de la forma deseada. El cine narrativo, al menos en mi opinión, se aleja de la poesía, por lo que me interesa más como espectador que como creador.

¿Preguntas si puede transformarse toda mi obra en una película? ¿Tendría yo que transformarla porque no es más que un guión?

12.-¿Tu visión del poema es una visión dinámica, aunque no estrictamente narrativa?

La noche se mueve.

*Podéis leer la entrevista y algunos de sus versos traducidos al castellano en los números 4 y 6 de TriadaeMagazine

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